-Aenea, ¿eres la nueva mesías? Aenea suspiró. -No, Raul. Nunca dije que fuera una mesías. Nunca quise serlo. Ahora soy sólo una mujer cansada. Tengo una jaqueca demoledora y punzadas. Es el primer día de mi regla. |
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-De acuerdo -dije-, pero si fueras la mesías, ¿cuál sería tu mensaje para la humanidad? |
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-Lo reduje a treinta y cinco palabras. Demasiado largo. Luego a veintisiete. Aún demasiado largo. Al cabo de unos años lo reduje a diez. Todavía largo. Al fin lo reduje a tres palabras. -¿Tres palabras?¿Y cuáles son? |
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-Elige de nuevo -dijo Aenea. |
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El Ascenso de Endymion, Dan Simmons |